Después de mi pequeña, pero justificada, muestra de depresión (al fin y al cabo soy un ser humano que ha tenido que superar las contradicciones de la vida), regreso a mis no-lectores con una complaciente noticia: The Lost Canvas, una precuela a la serie original de Saint Seiya, mejor conocida en estos lares como Caballeros del Zodiaco. Como todo lo bueno en animé, procede de un manga homónimo que no he podido revisar, así pues, esta entrada se limitará a reseñar algunos aspectos del animé.
Lo que vemos en la televisión a través de su DVD si es usted rico y compra piratería (si usted tiene conciencia y gusta de que los canales de televisión nos envíen después de 6 años los animés que en Japón practicamente han pasado de moda o han finalizado, por favor deje de leer esto, no quiero incitarlo a cometer una acción ilegal), si en cambio usted es pobre, como es mi caso, lo que vemos en youtube es la perfección a la que ha llegado el dibujo y la tecnología digital: el sonido es simplemente increíble, la animación es magnífica, simplemente usted imagine la mayor calidad a la que se pueda llegar con la tecnología de hoy, eso es lo que se nos ofrece en este anime.
Ahora bien, pasemos a hablar de los detalles estructurales de Lost Canvas. Para entender y disfrutar plenamente de esta serie usted debió haber visto la serie original, pero sobre todo la Saga de Hades, si no lo ha hecho, por favor tecleé en youtube "Saint Seiya Hades" o vaya a su proveedor de piratería más cercano (por cierto, a los que nos había sorprendido gratamente la calidad de la Saga de Hades, indudablemente ésta la supera y por mucho). En fin, el caso es que se conectan intímamente, no entraré en detalles, pero las reminiscencias en Lost Canvas hacia la Saga de Hades son muchísimas, y uno siempre tiende a recordar un detalle, un personaje, etc.
Lo más impresionante es el desarrollo que se le ha dado a los personajes, Pegaso no es más el llorón necio que todo el mundo golpeaba y que sólo era el protagonista a través del esfuerzo titánico de sus amigos por salvarlo (pasarle cósmo, aparecer justo en el momento en que están a punto de matarlo con un Pegaso que ya no puede, pero que insistentemente dice: "Debo salvar a Saori"), oh no, nada de eso, ahora Pegaso es un fregón pateatraseros que descubrió el cósmo por sí mismo (miren nada más que fregón, nadie lo había hecho en la serie original), y, aunque recibe una patiza ocasional, siempre se repone para partirle la madre a su adversario (claro, sin la estupidez del anterior Pegaso que iba directo a que lo golpearan masoquistamente, entre más mejor).
Otra grata sorpresa ha sido el caballero de Piscis: todos recuerdan seguramente a un Afrodita maricón medio chafa con sus rositas que a veces no rasguñaban a nadie y que hasta Shun (claro, en el momento en que accede al séptimo sentido y nos damos cuenta de que ese otro marica en realidad es un fregón, claro, cinco minutos después nos vuelve a decepcionar) puede vencer. En cambio, ahora nos ofrecen un Albafika, igualmente muy bonito y medio añiñado, que es un hijo de puta que se friega en un segundo a seis o siete espectros de Hades sin apenas mover un dedo y a varios cientos de metros de distancia. No sólo eso, sino después de recibir una madriza por parte del Juez del Infierno, Minos, le parte la madre muy inteligentemente mezclando el clásico ataque de Bloody Rose con un ataque que no conocíamos y que a mi gusto es una de las grandes mejoras que se le ha hecho a este caballero: su sangre, por la convivencia con las rosas envenenadas, está también envenenada, lo que lo hace no sólo inmune a los venenos, sino un asesino que usa su propia sangre para matar a su adversario. Por lo pronto, estas mejoras tienen palomita.
Otra de las mejoras hechas es con el caballero de Tauro, si antes teníamos un wey fuertote, pero medio pendejo. que indudablemente todos considerábamos el caballero de oro más chafa, ahora tenemos que es igualmente inmenso, pero más rápido y más cabrón y le pone una madriza a un espectro del que hablaré después.
Finalmente, debo hablar del caballero de Virgo, todos conocemos a Shaka, la encarnación de Buda, sin una duda en la cabeza, atrevido y despiadado, ése es el Shaka que conocimos en la Saga de las Doce Casas, sin embargo tenemos a un Virgo que igualmente es la reencarnación de Buda, pero lleno de dudas existenciales, del que dudamos en un principio, pero después aclara su mente y se sacrifica por Athena, esta claridad de mente que adquiere al final de su vida podría ser la misma que vemos en su siguiente encarnación: el caballero de Virgo de la serie original.
Por último, hablando de las estructuras que conectan a The Lost Canvas con la serie original tenemos un espectro que protege especialmente a Hades (recuérdese que Hades en el original encarnó en Shun de Andrómeda, hermano de Ikki de Fénix) y que furiosamente ataca a Tauro, quien encuentra en él bondad y por eso lo perdona, su representación entre llamas y un pájaro nos recuerda especialmente a un fénix. Ahora bien, es bien conocido que Ikki fue el primer caballero de Fénix porque fue el primero en hacer su cósmo similar a la armadura, es decir, desde mi particular interpretación este espectro es Ikki en una vida anterior, quien lucha sin una razón para proteger a Hades y decide, después de morir, reencarnar cercano a quien será la reencarnación de hades en la siguiente generación y convertirse en un caballero de Athena para defender la justicia, cosa que parece unir muy íntimamente a esta serie con la original.
Sólo puedo concluir: Amazing...
domingo, marzo 21, 2010
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