viernes, agosto 21, 2009

Un poema de Petronio traducido y comentado Parte 2

[Para entender este texto debe haberse leído la entrada anterior]

Veamos, pues, los siguientes tres versos:

Non ergo ut pecudes libidinosae
caeci protinus irruamus illuc
(nam laguescit amor peritque flamma);

Nuevamente tenemos en el primer el verso el rompimiento del esquema (esta vez más que evidente, pues en los versos anteriores la última sílaba podría acortarse en la pronunciación para hacer que corresponda al esquema, en cambio en este verso, el diptongo no deja lugar a dudas sobre el alargamiento de la sílaba). En cambio los dos versos siguientes siguen el esquema métrico y terminan en cortas.

Tenemos para empezar un adverbio y una conjunción, el primero es non, el cual proporciona una negación de una acción, la acción va a ser negada, pero el nombre de la acción es atrasado por una cantidad muy grande de material sintáctico, ni más ni menos que lo que resta del verso y dos palabras del siguiente se interponen entre el adverbio y su verbo. Pero ese material sintáctico va a ser de suma importancia, pues ejemplifica, mediante la conjunción ut (como), la acción del verbo: ut pecudes libidinosae, es decir: como ganados libidinosos, nótese la adjetivación tan importante, no son cualquier ganado, sino uno libidinoso, deseoso, al cual en el siguiente verso va a seguir otro adjetivo que va a complementar la idea: caeci, ciegos. Los ganados son calificados como libidinosos y como ciegos porque simplemente siguen su instinto, son un ejemplo que no debe seguir, como había venido indicando desde la primera palabra. La acción va a decir qué no debe hacerse como estos libidinosos ganados ciegos: protinus irruamus illuc, el primero explica la acción, la cual se ejecuta repetidamente, sin parar, irruamus es pro supuesto nuestro verbo y significa arrojarse, es decir, indica a una persona más, o a varias, el ano arrojarse illuc, ahí, como libidinosos ganados ciegos. Aquí se me ocurren dos interpretaciones: se dirige a la amada indicándole que es lo que no debe hacer o simplemente está moralizando, lo cual podría ser confirmado por el siguiente verso que empieza con una conjunción explicativa, nam, y a continuación Petronio añade el verbo languescit, al mismo tiempo que el sujeto, amor, cosa que no había hecho hasta el momento, y así provoca que la acción sea más directa, ya no está ocultando nada, está diciendo algo abiertamente: el amor laguidece a causa del sexo. Ao se agrega ota oración similar: peritque flamma, es decir: su llama se extingue. El sentido de estos versos resulta un tanto moralizante: el amor se acaba a causa del sexo y el deseo se extingue por éste. Hasta aquí la intención de Petronio parece enteramente moralizante y rechazante del sexo ya que lo ha calificado como algo propio de pecudes libidinosae caeci.

[Continuará]