Sabemos quiénes son, los vemos en programas culturales, son entrevistados en los noticieros y firman peticiones para liberar Reforma de la opresión de las masas ignorantes, una buena parte de los que así se autodenominan no lo son en absoluto; la definición del diccionario es ésta: «Aquel que se dedica al estudio de las artes y las letras». No comprendo como un abogado, un médico, un académico, muchos de los cuales excelentes lectores, pero que en su vida han pasado de la literatura convencional, puedad autodenominarse a sí mismos de esa manera.
Por otra parte en nuestro país el término está subvalorado, sólo sirve para hacer política y afirmar que se tiene la razón, por otra parte el significado original ha venido a comprenderse en nuestra indiosincracia de otra manera: intelectual es ahora el que tiene el monopolio del intelecto.
Intelectual es aquel tipo mamón que cree saber más que los demás porque ha leído unos cuantos libros, ha publicado artículos en revistas que nadie ha leído y, por supuesto, da su muy acertada opinión a cualquiera que quiera escucharlo. Todo lo cual por supuesto es rídiculo y no pasa de ser después de todo inútil.
Hablemos mejor de un fenómeno que se da a nivel mundial: la soberbia intelectual. Esto tiene mucho que ver con el monopolio del intelecto, normalmente se cree que uno está mucho más autorizado que otra persona a hablar de determinado tema porque ha recibido determinada educación y ha leído determinados libros, sin embargo todo esto no lo hace a uno mejor que el otro. Los altos estudios en una universidad prestigiosa y una tesis con un pomposo título no hacen que un hombre sepa más del tema que otro, con frecuencia se da que no sepa nada del mismo, y sin embargo por su título y su tesis se creen mejores que los demás, con derecho a pisotear a los más ignorantes que ellos, y con todo pronto son olvidados porque las opiniones de los hombres carecen de valor y son siempre efímeras.
Platón creía que lo que tenía importancia eran las ideas porque son eternas, las opiniones en cierta forma son ideas pero casi siempre superficiales y carentes de axia, lo que nos lleva a que lo único importante son los postulados universales, las ideas que no perecen con el tiempo, eso s lo que hace grandes a personajes que de ninguna manera se definieron a sí mismos como intelectuales: Homero, Virgilio, Ovidio, Platón, Ockham, Cervantes, Shakespeare, Byron, Keats, Quevedo, Dostoievski, Borges, Cortázar, etc.
Ésta, como tantas otras opiniones, carece de valor y no es absoluta, siempre puede mirarse desde otro ángulo.
miércoles, mayo 23, 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
